viernes, 6 de noviembre de 2015

Las Sociedades Civiles Privadas,¿Pasarán a tributar por el Impuesto de Sociedades en 2016?

Candelplomix, ya pario y, ahora en mejor situación, propone a la bruxa Roxi comprarle una partición.
Hecho el trato se preguntan, si quizá el dinero dado, se podría amortizar  y pagar menos a Roma, 
 pero, ¿Cómo esto sera?, ¿Sera la ayudante acaso, la que pueda no pagar, o, siendo ambas comuneras,
 ¿Será la Comunidad?.Gómez Córdoba Abogados

           A menudo se acercan a nuestro despacho titulares de farmacia que, quieren dar un porcentaje a su hijo farmacéutico, de esta forma, una farmacia cuya titularidad era de uno pasa a ser copropiedad de dos o más farmacéuticos y, al constituirse como Comunidad de Bienes o como una Sociedad Civil Privada, hemos detectado a este respecto, que existe confusión respecto a los cambios de régimen del hijo, hasta el momento empleado como autónomo colaborador familiar y que pasa ahora a ser propietario; igualmente hay dudas respecto a la fiscalidad del Fondo de Comercio que genera la adquisición de dicho porcentaje de farmacia. Cuando ha sido adquirida a título oneroso. 

       Antes de responder a estas dos preguntas creo preciso definir lo que es una Comunidad de Bienes y en qué se diferencia de una Sociedad Civil Privada, así como dar respuesta a, la pregunta: ¿cambiara ésta su forma de tributación actual a partir del 1 de enero de 2016? 

¿Qué es una Comunidad de Bienes o una Sociedad Civil Privada? 

   Son términos utilizados de forma indistinta, no siendo, estrictamente semejantes, en ambos casos es, una unión de varias personas que comparten copropiedad, en el primer caso, no necesariamente en una actividad económica, si lo es específicamente en el caso de SCP. Otra diferencia importante, es que, la primera carece de personalidad jurídica, no siendo así la segunda, que si la tiene, distinta a la de sus socios, por lo que responderá ante terceros, primero con su patrimonio y solo, una vez agotado este, con el de los socios que lo harán con el suyo de forma subsidiaria y mancomunada y en proporción a sus cuotas de participación.

¿Y su fiscalidad? 

   Hasta ahora, no existen diferencias respecto a las obligaciones de la comunidad de bienes (impropia) o sociedades civiles , en estos casos, al no ser una sociedad mercantil y no tener personalidad jurídica propia, tiene sus propias normas fiscales, no siendo sujeto pasivo del Impuesto de Sociedades, sus ingresos son imputados en el IRPF a sus socios (comuneros).

   Es decir, que los resultados de la comunidad de bienes son imputados a la renta de los comuneros y son éstos, los que sumarán al resto de sus rendimientos, los obtenidos de su cuota de participación en la comunidad.

   Pero ¿Qué pasará a partir del 1 de enero de 2016, seguirán tributando nuestras farmacias en SCP, en atribución de rentas o pasaran a hacerlo por el impuesto de Sociedades?

Dos son los requisitos para que las sociedades civiles pasen a ser contribuyentes del IS a partir del 1 de enero de 2016:

· Que tengan personalidad jurídica.

· Que tengan objeto mercantil.

   En relación con el segundo de los requisitos, la cuestión se centraría en determinar qué se entiende por objeto mercantil. Tal delimitación hemos de abordarla sobre la base del concepto de objeto mercantil definido en el Código de Comercio, según el cual no tiene objeto mercantil las actividades agrarias, forestales, mineras y profesionales.

  En este contexto se enmarcan las numerosas consultas evaluadas por la Dirección General de Tributos, ante la polémica desatada por el citado cambio normativo. En efecto, hasta 22 consultas vinculantes de fecha 28 o 30 de julio de 2015, han aparecido en relación con sociedades civiles y comunidades de bienes y su tributación por el Impuesto sobre Sociedades o por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que generan una doctrina uniforme, en lo que se refiere a oficinas de farmacia, podemos citar la consulta número V2430/2015, la cual confirma, la exclusión de ser contribuyente del IS, por ser la farmacia una actividad profesional y por tanto excluida, como decíamos, de tener objeto mercantil, seguirá por tanto tributando como entidad en atribución de rentas conforme al régimen especial regulado en la Sección 2ª del Título X de la Ley de IRPF.

  Dilucidadas ya estas cuestiones sobre CB y sus diferencias con SCP y aclarado la fiscalidad de esta última a partir del 1 de enero de 2016, pasamos a resolver las dudas que este tipo de sociedades civiles producen, dos nos han parecido de interés: 

1.- ¿Cuál es el tratamiento fiscal del Fondo de Comercio adquirido mediante precio por el adquirente de un porcentaje de la farmacia? 

2.- ¿Qué régimen ante la Seguridad Social adquiere el hijo, hasta ahora autónomo colaborador familiar de la farmacia, cuando compra un porcentaje de ésta?, es decir, ¿podemos continuar dando una nómina al hijo que anteriormente trabajaba en la farmacia, como colaborador familiar y ahora pasa a ser copropietario?

 Respondiendo a la primera pregunta, y en línea con la afirmación del principio en el que enmarcábamos la fiscalidad de la CB o SCP en el régimen fiscal de atribución de rentas, esto es, que los resultados de la comunidad de bienes son imputados a la renta de los comuneros, de la misma manera, el Fondo de Comercio generado por la adquisición onerosa de un porcentaje de copropiedad, sería imputado únicamente al comunero que adquirió, así lo entendemos nosotros y así lo define la consulta vinculante número V1303-06, cuando dice “ la amortización del Fondo de Comercio derivados de la adquisición de una participación en la comunidad de bienes, será un gasto propio de aquel que adquirió la participación mediante precio y no de la CB, por lo que no aparecerán reflejados en la declaración informativa anual de las entidades en régimen de atribución de rentas de la CB. Tales gastos se consignaran, en su caso, como deducibles en la declaración de IRPF del adquirente de dicho porcentaje de cotitularidad, minorando el rendimiento atribuido derivado de la condición de comunero de la entidad en régimen de atribución de rentas “

  Respecto a la segunda cuestión ¿Podemos hacer nomina al nuevo adquirente de la farmacia, por su trabajo en la misma?

  Pues la respuesta clara y rotunda es que no, es error común, considerar que la persona que adquiere un porcentaje, y que suele haber trabajado como empleado en la modalidad de colaborador familiar, continuará en la misma situación una vez adquiere un porcentaje de la oficina de farmacia. El propio sentido común nos dice que la situación ha variado sustancialmente pues pasa de una situación de trabajador a la de propietario.

 Por tanto, y puesto que no es empleado y si dueño de la farmacia, no se puede hacer una nómina a un socio de una CB, por el mismo motivo, las cantidades percibidas por uno de los comuneros por su trabajo en la sociedad civil no tienen la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto de la entidad, y si, constituyen una mayor participación de ese socio en el rendimiento neto de la sociedad civil.

  Así lo afirman la consulta número V-1130-06, o la consulta número V-0623-08 que responde en el mismo sentido, asegurando “ que , los rendimientos que los socios puedan percibir por su trabajo en la entidad no se integran en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas como rendimientos del trabajo, sino que su integración se realiza por la vía del régimen de atribución de rentas, constituyendo para cada socio una parte de su rendimiento de la actividad económica, ya que se trata simplemente de un anticipo o un importe de su participación en el rendimiento de la entidad”

Con estas  cuestiones finalizamos este artículo, existen muchas otras dudas, respecto a las comunidades de bienes, que se podrán plantear, si es del interés de ustedes en posteriores artículos.